José Félix Lafaurie decidió romper los últimos puentes con el Centro Democrático; el dirigente gremial confirmó que María Fernanda Cabal apostará por crear su propio partido, una organización que, según él, representaría una derecha ‘de verdad’.
La declaración no solo confirma la fractura con el uribismo sino que también pretende presentar a Cabal como cabeza de un nuevo proyecto político, después de que su aspiración presidencial quedara frustrada dentro de la colectividad fundada por Álvaro Uribe.
La ruptura tiene algo de ideología, pero también mucho de disputa por el poder, pues Lafaurie sostiene que el Centro Democrático perdió identidad, se volvió políticamente correcto y dejó de representar a la derecha que él defiende.
Sin embargo, detrás de esa crítica aparece una herida menos doctrinaria como los es la inconformidad con una jefatura que, según afirmó, nunca permitió que Cabal desarrollara plenamente su proyecto presidencial. Así, el debate sobre los principios también parece esconder una cuenta de cobro por los espacios, las candidaturas y el control interno del partido.
Lafaurie, además, no se limita a cuestionar a Uribe, ya que mientras declara agotado el viejo liderazgo uribista, respalda varias políticas de seguridad del presidente Abelardo De La Espriella.
El movimiento resulta conveniente, pues Cabal buscaría levantar bandera propia, pero sin enfrentarse al Gobierno que hoy domina el electorado de derecha.
Por ahora, el partido existe únicamente en las declaraciones, no se conocen estatutos, dirigentes, estructura regional, solicitud de personería jurídica ni estrategia para las elecciones de 2027.
Cabal y Lafaurie anuncian una derecha renovada, pero todavía no muestran quiénes los acompañarán ni qué los diferenciará realmente de Salvación Nacional y del propio Gobierno.




