Braulio Espinosa Márquez renunció al Partido Liberal y puso su aspiración a la Gobernación de Antioquia en un camino que pretende ser inequívoco como lo es el de recoger firmas y presentarse mediante un movimiento ciudadano.
La decisión busca cerrarles el paso a quienes podrían señalar que el exalcalde de Envigado utiliza las firmas como fachada mientras conserva, por debajo de la mesa, un aval de los “rojos” como plan B. Su mensaje es directo: candidatura ciudadana, sin dobles cartas y sin “tapados”.
Como lo había anunciado con anterioridad, vamos a construir una propuesta pluralista y participativa, un gran movimiento ciudadano por firmas.
Seguridad, empresa, propiedad privada, minería responsable, agroindustria, defensa de la mujer, apoyo a nuestros jóvenes, adultos… pic.twitter.com/6bG7zM9lK5
— Braulio Espinosa Márquez (@braulioEMarquez) August 27, 2026
Espinosa no es un recién llegado a la política ni puede borrar su extensa trayectoria liberal, ya que fue concejal, diputado y alcalde de Envigado bajo las banderas de esa colectividad. Tampoco es nueva su intención de competir por firmas, pues desde marzo de 2025 había anunciado públicamente la creación de un movimiento ciudadano para disputar la Gobernación en 2027, después de recorrer más de cien municipios de Antioquia.
La renuncia, sin embargo, modifica el escenario y eleva el compromiso, puesto que podrá recibir apoyos políticos, pero si quiere conservar la credibilidad deberá mostrarlos de frente, con nombres propios y acuerdos públicos.
Ahora corresponde a los antioqueños vigilar que la promesa de independencia se refleje en la financiación, en la conformación del comité de firmas y en las alianzas que aparezcan durante la campaña.
Renunciar al Partido Liberal es una primera señal de coherencia, pero no puede convertirse en un cheque en blanco; la ciudadanía deberá saber quién recoge las firmas, quién aporta los recursos y quién acompaña realmente el proyecto.




