Según la Administración Municipal, muchos de los beneficiarios no estaban enterados de que sufrían afecciones visuales como miopía, hipermetropía o astigmatismo; otros, pese a tener la necesidad identificada, no contaban con los recursos para acceder a lentes recetados o a una prótesis dental que les devolviera funcionalidad y autoestima.
El alcalde Johnnatan Pineda Agudelo defendió la iniciativa como una apuesta por inversión social con impacto directo y sostuvo que es una forma concreta de devolver al ciudadano el sentido de sus impuestos. “Hoy, ustedes acaban de hacer algo muy bonito, con sus impuestos, lograron, que 200 personas, este fin de año, vean mejor, tengan una percepción mejorada de la realidad y vuelvan a sonreír con confianza. Estamos invirtiendo sus contribuciones con empatía y responsabilidad para beneficiar a quienes más lo necesitan”, afirmó durante el acto de entrega.
La Administración explicó que los beneficiarios fueron seleccionados a partir de jornadas de salud comunitarias realizadas durante el año en distintos barrios y veredas del municipio. En esas actividades se aplicaron tamizajes visuales y valoraciones dentales, con los cuales se identificaron los casos que requerían intervención.
La entrega, además de atender la necesidad inmediata, busca prevenir consecuencias a futuro: en el caso de la visión, corregir a tiempo puede evitar el deterioro progresivo que termina afectando el desempeño escolar, laboral y la seguridad en actividades cotidianas; y en salud oral, una prótesis dental no es solo estética: incide en la masticación, la pronunciación y el estado general de la boca.
De acuerdo con la información oficial, la Alcaldía destinó $100 millones de pesos en recursos propios para hacer realidad el programa. También se señaló que, en el mercado, los costos de estas ayudas pueden oscilar entre $1 millón y $3 millones por persona, dependiendo de materiales, laboratorios, monturas y especificaciones clínicas.
En cifras, la iniciativa cubre a 250 copacabanenses: 200 reciben gafas formuladas y 50 prótesis dentales. En términos de política pública local, el dato tiene dos lecturas. Por un lado, se trata de un alivio real para quienes estaban postergando una necesidad básica por falta de dinero; por otro, el anuncio instala un reto de fondo para 2026 que lleva a la Administración a pensar en cómo convertir este tipo de entregas en una estrategia sostenida, con mayor cobertura y reglas de transparencia que permitan medir resultados.






