Cepeda suma apoyos y también cargas políticas

Mientras la campaña de Iván Cepeda intenta consolidar apoyos para la recta final presidencial, la llegada de Roy Barreras y Carlos Caicedo revive el debate sobre las alianzas pragmáticas y el costo ético de sumar figuras altamente cuestionadas.

A pocos días de las elecciones presidenciales, la campaña de Iván Cepeda Castro decidió abrirle la puerta a dos figuras que llegan con más ruido político que votos en el bolsillo como son Carlos Caicedo y Roy Barreras.

La movida busca enviar un mensaje de unidad dentro del bloque progresista, justo cuando Cepeda aparece encabezando algunos sondeos con el 33,4 % de intención de voto, pero en política, no todo respaldo suma, por el contrario, algunos también restan.

El problema para la campaña no parece ser matemático, sino simbólico, pues entre ambos dirigentes apenas aportarían un discreto 0,7 % electoral, una cifra marginal frente al tamaño de la polémica que cargan sobre sus hombros.

Roy Barreras sigue siendo una de las figuras más cuestionadas del petrismo por sus giros políticos, sus enfrentamientos internos y los señalamientos que lo han perseguido durante los últimos años. Carlos Caicedo, por su parte, continúa generando divisiones incluso dentro de sectores alternativos, especialmente por el manejo político de su grupo en la Costa Caribe.

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La pregunta que empieza a instalarse en sectores de opinión es inevitable, ¿necesita realmente Iván Cepeda este tipo de alianzas para consolidar su candidatura? Porque mientras algunos interpretan la jugada como una demostración de músculo político, otros la leen como una señal de ansiedad electoral, y en campañas tan polarizadas, las adhesiones de última hora suelen revelar más debilidad estratégica que fortaleza.

Además, la llegada de estos apoyos revive un viejo debate dentro de la izquierda colombiana que es el choque entre el discurso ético y las alianzas pragmáticas. Durante años, el progresismo criticó las coaliciones tradicionales construidas alrededor de cuotas burocráticas y acuerdos de conveniencia. Ahora, varios analistas se preguntan si la campaña de Cepeda está cayendo exactamente en aquello que antes denunciaba con dureza.

Los próximas días mostrarán si esta fotografía política termina impulsando al candidato o convirtiéndose en un lastre innecesario, porque en medio del desgaste del Gobierno y del creciente ambiente de polarización, cada alianza pesa.

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