Antioquia conservó músculo en Cámara y la derecha volvió a mandar

La elección a la Cámara de Representantes dejó una fotografía política menos decorativa de lo que algunos quieren vender: Antioquia no se movió hacia el centro, ni mucho menos hacia una moderación tranquila. Lo que salió de las urnas fue una bancada de 17 curules con claro predominio de la derecha, un crecimiento real del Pacto Histórico y la entrada de Creemos como nuevo jugador parlamentario.

El Centro Democrático terminó como primera fuerza con 742.902 votos y siete curules; el Pacto Histórico quedó segundo con 394.081 y tres escaños; Creemos debutó con dos; liberales y conservadores se quedaron con dos cada uno; y la coalición encabezada por Cambio Radical rescató una silla.

Más allá del reparto, el dato político es que Antioquia renovó cerca del 76 % de su bancada en la Cámara, un revolcón que no necesariamente implica cambio de fondo, sino reacomodo de apellidos, maquinarias y marcas partidistas.

Solo cuatro congresistas que buscaban mantenerse lograron sostener su curul, señal de que el electorado sí castigó a varios nombres tradicionales, pero sin desmontar el andamiaje ideológico que domina buena parte del departamento. En otras palabras, cambió buena parte de las fichas, pero no el tablero.

El gran ganador volvió a ser el Centro Democrático. La colectividad uribista se quedó con siete curules y confirmó que, aunque el partido ya no tenga el monopolio emocional de otros años, Antioquia sigue siendo su fortín electoral más rentable.

Los nombres que entran por esa lista son Andrés Guerra, Gregorio Orjuela, Melissa Orrego, Óscar Darío Pérez, Ana Ligia Mora, Juan David Zuluaga y Jhon Jairo Berrío. No es un bloque menor puesto que mezcla figuras conocidas, cuadros con experiencia y nuevas caras llamadas a sostener el discurso de oposición dura desde Bogotá.

Lo que viene será ver si esa bancada actúa como bloque regional o si termina funcionando, una vez más, como simple extensión del libreto nacional del uribismo.

El segundo dato fuerte lo puso el Pacto Histórico. En una plaza que tradicionalmente le ha sido hostil al progresismo, la coalición subió a tres curules y consolidó un crecimiento que ya no puede despacharse como anécdota.

Los elegidos son Hernán Muriel, Luz Verónica Estrada y Alejandro Toro. El salto del petrismo en Antioquia no le alcanza para cantar hegemonía, pero sí para incomodar a las élites locales, disputar narrativa y meterse en la conversación regional con más fuerza de la que tenía. Y eso, en un departamento donde el voto alternativo ha debido remar contra corriente, ya es un mensaje político de peso.

Le puede interesar:  Pinzón promete microcrédito en 48 horas para sacarle el negocio al “gota a gota”

La novedad con más cálculo territorial fue Creemos. El movimiento asociado al alcalde Federico Gutiérrez llegó por primera vez a la Cámara con dos curules, ocupadas por Luis Guillermo Patiño y Simón Molina. Resultado que significa que el ficoguerrismo ya no quiere limitarse al poder local ni a la Alcaldía de Medellín, sino que empezó a montar estructura legislativa propia.

Esa jugada amplía su radio de maniobra y le da una plataforma nacional a un proyecto político que hasta hace poco operaba más desde la administración que desde el Congreso. Antioquia, en ese sentido, también votó por una nueva franquicia de poder regional.

Los partidos tradicionales sobrevivieron, pero sin brillo arrollador. El Liberal se quedó con dos curules, para Camilo Gómez y Diver Franco, mientras el Conservador aseguró dos más con Jaime Cano y Luis Miguel López. Cambio Radical, por su parte, sostuvo una curul con Nataly Vélez.

El mensaje ahí tampoco es alentador para esas casas políticas, pues siguen vivas, pero ya no imponen la agenda con la comodidad de antes. Conservan presencia, sí, aunque cada vez más obligadas a negociar con nuevos polos de poder y con electorados menos disciplinados que en el pasado.

La conclusión que deja Antioquia es una Cámara que quedó con mayoría de derecha, con un progresismo que avanza y con nuevos actores que empiezan a cobrar peaje en el mapa regional. El departamento no giró ideológicamente, pero sí reordenó su poder.

[adrotate banner="11"]
[adrotate banner="14"]

RECIENTES

[adrotate banner="26"]

[the_ad id="634"]
[the_ad id='632']

Te podría interesar

[adrotate banner="24"]

Recomendados

Antioquia llega más corta al Senado, solo...

Aunque el departamento sigue teniendo bancada, la reducción no es...
[the_ad id="636"]