El estudio realizado entre el 9 y el 13 de diciembre sobre una muestra de 11.921 personas en diez países sudamericanos, compara la imagen positiva y negativa de los presidentes, entregando un termómetro regional del respaldo ciudadano, más útil por contraste que por triunfalismos.
Según el ranking, Petro registra 34,9 % de imagen positiva, frente a 61,4 % de negativa (con 3,7 % de NS/NC). En términos simples, la desaprobación no solo es alta sino una de las más elevadas del continente.
Mientras el Gobierno insiste en gobernar ‘contra el establecimiento’ y movilizar su base, el indicador regional muestra que la coalición social de respaldo no crece y, peor aún, la resistencia se mantiene en niveles que, comparados con el vecindario, lo dejan en la zona roja.
Nadie arrasó pero Petro sí quedó marcado
El ranking también confirma una constante latinoamericana en cuanto a la polarización, puesto que, incluso el mejor posicionado que fue Javier Milei de Argentina, aparece con 48,3 % de positiva y 49,5 % de negativa. Es decir, lidera, pero no domina; encabeza una tabla en la que el primer lugar también carga un rechazo comparable.
Un detalle que no es menor es que José Jerí presenta un NS/NC de 14,2 %, muy por encima del resto. Ese No Sabe/No Contesta suele leerse como bajo nivel de r
ecordación o ambivalencia, algo que no aplica al caso colombiano, ya que Petro tiene opinión formada a favor o en contra, y mayoritariamente en contra.
El contraste también castiga
La medición incluye variaciones frente al mes anterior (imagen positiva de noviembre de 2025). En ese pulso, José Jerí fue el que más creció, con 4,7 puntos. Y el que más cayó fue Rodrigo Paz, con 4,1 puntos, un descenso fuerte para alguien que, aun así, conserva el segundo lugar.
En el caso de Petro, la referencia del cuadro lo muestra con una imagen positiva previa de 36,7 %, lo que sugiere una baja para diciembre, lo que deja el mensaje de que cuando un presidente ya está en el tramo inferior del ranking, cualquier descenso lo hunde más rápido que a los demás, porque el piso regional es estrecho.
¿Qué implica para Colombia?
Este tipo de ranking no define elecciones, pero sí instala un marco y es que Colombia aparece como un país con un presidente altamente impopular en comparación regional, y eso tiene efectos en cuanto a que Debilita la narrativa de liderazgo internacional, pues cuesta vender influencia regional cuando el termómetro ciudadano lo deja en la cola. Aumenta el costo político interno con 61,4 % de negativa, el margen para reformas impopulares se reduce. Refuerza la idea de gobierno en minoría social, incluso si hay base fiel, el dato sugiere que no alcanza para equilibrar el rechazo.
CB Consultora midió opinión pública en diez países en un periodo corto (9–13 de diciembre) y con un total de 11.921 encuestas. Eso permite comparar, pero también exige prudencia. Cada país tiene climas políticos distintos, niveles de crisis diferentes y culturas de respuesta que pueden variar.






