Creemos se juega su autonomía en la alianza con De La Espriella

La continuidad de Fico en Medellín y las tensiones con el uribismo condicionan una decisión que puede reorganizar la derecha antioqueña.

Creemos tiene una decisión pendiente que va mucho más allá de escoger compañía para las elecciones de 2027 y es cuánto poder propio está dispuesto a ceder para integrar el proyecto político de Abelardo De La Espriella.

En el artículo publicado por el periódico El Colombiano este domingo 11 de octubre, el periodista Jacobo Betancur Peláez expone la encrucijada del movimiento de Federico Gutiérrez frente a la invitación presidencial para sumarse a una colectividad más amplia. La oferta promete fuerza nacional, pero abre abre el interrogante sobre quién terminaría definiendo las candidaturas y las alianzas en Antioquia.

El balance electoral ayuda a entender el dilema, pues Creemos contribuyó a impulsar la candidatura de De La Espriella en Antioquia, pero ese respaldo no se tradujo en los resultados legislativos que esperaba, ya que obtuvo dos curules en la Cámara y no consiguió la personería jurídica. Ahora debe evaluar si una integración le permite ampliar su alcance o reduce su capacidad de decidir.

Haber acertado con el candidato presidencial no significa que el movimiento haya fortalecido en igual proporción su propia estructura.

La prioridad regional, entretanto, parece ser conservar la Alcaldía de Medellín y garantizar la continuidad de los proyectos de Gutiérrez. Andrés Felipe Tobón y Manuel Villa Mejía aparecen como las dos opciones que permanecen en esa disputa, ambos con trayectoria alrededor de la seguridad, una bandera central del alcalde, pero escoger al sucesor será apenas una parte del dilema, puesto que Creemos también tendrá que establecer con qué respaldo competirá y cuánto margen conservará para negociar una candidatura a la Gobernación, donde el Centro Democrático busca prolongar su proyecto.

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Las tensiones entre el uribismo y el entorno presidencial hacen más difícil ese acuerdo. El episodio de Claudia Carrasquilla, cuya llegada al Viceministerio de Defensa estuvo inicialmente condicionada a abandonar el Centro Democrático, dejó suspicacias que el cambio posterior de esa exigencia no necesariamente disipó.

El antecedente de 2019 también pesa y es que Alfredo Ramos y Santiago Gómez compitieron por separado y Daniel Quintero ganó la Alcaldía. Aquella elección recuerda que compartir sectores del electorado no garantiza construir una candidatura común.

Creemos puede tomarse tiempo, pero la demora no elimina el costo de la decisión. Integrarse al proyecto presidencial podría darle mayor alcance y exigirle concesiones; mantenerse independiente preservaría su margen de negociación, aunque dejaría pendientes sus dificultades de consolidación nacional.

Para Fico, la discusión compromete tanto la sucesión en Medellín como el futuro de su movimiento.

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