Julián Bedoya reunió a alrededor de 500 personas el jueves 10 de septiembre en el centro comercial San Diego, en Medellín, para reafirmar su liderazgo y anunciar su disposición a acompañar al Gobierno, pero la demostración de fuerza tuvo una ausencia significativa como lo fue la senadora María Eugenia Lopera.
La inasistencia de Lopera alimenta interrogantes sobre su relación con Bedoya, aunque no basta para dar por consumada una ruptura. Hay, además, un detalle que incomoda las explicaciones fáciles y es que la congresista ya había respaldado la declaración del liberalismo como partido de gobierno; ambos coinciden entonces en acompañar a Abelardo De La Espriella.
Bedoya fue explícito al afirmar “no hago oposición, soy de gobierno”; una definición que obliga a preguntar cuáles son los límites de semejante flexibilidad, si la disposición de acompañar al poder permanece mientras cambian los presidentes y sus programas, los ciudadanos tienen derecho a conocer qué compromisos sostienen ese respaldo.
La respuesta presidencial introdujo un contraste contundente, “Se equivoca Julián Bedoya”, escribió De La Espriella en X, donde negó que exista o vaya a existir una alianza politiquera con él o con Renovación Liberal.
El mensaje cuestiona cualquier lectura del anuncio como un acuerdo reconocido por ambas partes; el pronunciamiento tampoco permite concluir, por sí solo, que el presidente esté rechazando cualquier voto favorable del liberalismo en el Congreso.
Se equivoca Julián Bedoya. En el gobierno del Tigre no hay ni habrá alianza politiquera con usted, con Renovación Liberal ni con ningún operador que confunda el Congreso con un mercado de puestos y prebendas: conmigo, NO. ¡Respete al pueblo y a la democracia!
Quienes, a pesar de… pic.twitter.com/OE1KtDmt59
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) September 14, 2026
El balance resulta incómodo para el organizador quien convocó a su estructura, proclamó su vocación de gobierno y recibió una negativa pública a la alianza. Entretanto, la ausencia de Lopera sigue pendiente de explicación.
Ahora corresponde observar si la distancia que marcó el presidente se mantiene en las decisiones y cómo actúa Renovación Liberal después del mensaje.




